Averías
Cómo limpiar el puerto de carga del iPhone sin romperlo
Si el cable ya no entra del todo o solo carga en una posición, lo más probable es que el puerto esté lleno de pelusa. Se limpia en dos minutos si sabes cómo, y se estropea en dos segundos si usas lo que no debes.
Lo que necesitas
- Una linterna (la de otro móvil sirve).
- Un palillo de madera o plástico, fino y sin astillas.
- Nada de metal: ni agujas, ni clips, ni la herramienta de la SIM.
Paso a paso
- Apaga el iPhone.
- Ilumina el puerto: si ves una capa gris al fondo, es pelusa compactada.
- Mete el palillo con suavidad pegado a las paredes laterales, sin apretar los contactos, y rasca hacia fuera.
- Saca la pelusa poco a poco. Suele salir en forma de «fieltro».
- Termina dando unos golpecitos con el conector hacia abajo.
- Enciende y prueba con un cable que sepas que funciona: debe entrar hasta el fondo con un clic firme.
Lo que no debes usar
- Objetos metálicos: doblan los contactos o hacen cortocircuito.
- Aire comprimido o soplar: empuja la suciedad hacia dentro y la humedad del aliento no ayuda.
- Alcohol o líquidos directamente en el puerto.
Si después de limpiarlo el cable sigue flojo, o ves los contactos negros, verdes o doblados, para ahí: puede ser desgaste o corrosión y conviene que lo mire un técnico.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar el puerto?
Solo cuando notes que el cable no entra bien. Si llevas el iPhone en el bolsillo del pantalón, puede ser una o dos veces al año.